¿Cuándo un delito es considerado grave en España?
En el Sistema Penal español se pueden diferenciar tres categorías de delitos y ello está previsto en el artículo 13 del Código Penal. Este dispone:
“Son delitos graves las infracciones que la Ley castiga con pena grave.
Son delitos menos graves las infracciones que la Ley castiga con pena menos grave.
Son delitos leves las infracciones que la ley castiga con pena leve.”
Observamos que estas categorías delictivas se determinan en función de la gravedad de la pena que llevan aparejada y no por el daño concreto que la conducta típica haya causado.
Con carácter general, en cuanto a los delitos graves, estos serán considerados como tal cuando su pena de prisión supere los 5 años; los delitos menos graves cuando no se supere este límite y, en relación con los delitos leves, cuando se trate de delitos de menor entidad que no tienen prevista una pena de prisión.
Entonces, ¿cuándo un delito es considerado grave en España? Atendiendo al artículo 33 del Código Penal, un delito es considerado como grave cuando está castigado con alguna de estas penas:
- La prisión permanente revisable.
- La prisión superior a 5 años.
- La inhabilitación absoluta.
- Las inhabilitaciones especiales por tiempo superior a 5 años.
- La suspensión de empleo o cargo público por tiempo superior a 5 años.
- La privación del derecho a conducir vehículos a motor o ciclomotores por tiempo superior a 8 años.
- La privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo superior a 8 años.
- La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos, por tiempo superior a 5 años.
- La prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, por tiempo superior a 5 años.
- La privación de la patria potestad.
Si incidimos aún más en las diferentes categorías delictivas, podemos destacar la posibilidad de que una misma pena prevista para un determinado delito pueda considerarse inmersa dentro de más de una categoría. Es decir, que su pena en abstracto se enmarque dentro de dos categorías delictivas.
Esto ocurre, por ejemplo, en el delito contra la salud pública relacionado con el tráfico de drogas del artículo 368 del Código Penal en caso de tratarse de sustancias que causan un grave daño a la salud, que castiga su comisión con una pena de prisión de 3 a 6 años y con una multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito. Atendiendo a la pena de prisión, podemos observar cómo se enmarcaría dentro de un delito menos grave y grave.
Esta controversia está prevista en el apartado cuarto del artículo 13 del Código Penal, donde se dispone que “cuando la pena, por su extensión, pueda incluirse a la vez entre las mencionadas en los dos primeros números de este artículo, el delito se considerará, en todo caso, como grave. Cuando la pena, por su extensión, pueda considerarse como leve y como menos grave, el delito se considerará, en todo caso, como leve”.
Por ello, en el supuesto referenciado, nos encontramos ante un delito grave.
Lo mismo ocurre con el delito de detención ilegal del artículo 163 del Código penal, cuya pena de prisión en abstracto está prevista entre los 4 y 6 años. Encontrándonos de nuevo ante un umbral que permite enmarcar el delito como grave o menos grave, en atención al artículo 13.4 afirmaremos que nos encontramos ante un delito grave.
Todas estas conductas típicas enmarcadas dentro de un delito grave lesionan gravemente bienes jurídicos protegidos relacionados con la vida, la integridad física, la libertad sexual, seguridad colectiva, etc. y, por lo tanto, el procedimiento judicial que se deberá seguir en ellos será el procedimiento abreviado o, incluso en los casos más graves, el procedimiento sumario ordinario. Estos requieren una investigación más extensa y compleja y, en consecuencia, el procedimiento será mucho más duradero que el que se generaría, por ejemplo, ante un delito leve.
Asimismo, esta consideración de delito grave tendrá efectos en su prescripción, pues tratándose siempre de penas en abstracto que alcanzan o superan los 5 años de prisión, la prescripción del delito se producirá, como mínimo, a los 5 años de su comisión. Es cierto que, atendiendo al artículo 131 del Código Penal, esta prescripción podrá aumentarse a los 10, 15 y 20 años.
Como se observa, la comisión de un delito considerado grave en España genera una situación jurídica de gran complejidad que puede finalizar con la imposición de penas muy altas de prisión. Contar con un buen abogado penalista que estudie a fondo tu procedimiento es fundamental para realizar un buen asesoramiento y posterior defensa de tus intereses.
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